Hay veces que los grandes jugadores no encuentran su juego, y eso acaba con un cabreo y una reacción desmesurada, ese es el caso de Shaquille O’Neal, que durante el encuentro que enfrentaba su equipo los Phoenix Suns ante Detroit Pistons, tuvo que ver el final del partido desde fuera de la pista, ya que el árbitro le pitó dos faltas antideportivas y por lo tanto su exclusión.
Aquí tenéis la falta que le hizo a Stuckey, sinceramente es de juzgado de guardia, además Shaq fue capaz de encararse con su compañero Steve Nash y su entrenador.
Hay que decir que el jugador ha recibido una multa de 25.000 dólares por la acción antideportiva, a pesar de eso él asegura que seguirá jugando igual