Hace poco conocíamos la muerte de Whitney Houston, producto de una batalla de años finalmente perdida. No pudo con sus adicciones a las drogas. Este fallecimiento me trajo a la memoria uno que marcó especialmente a toda una generación a principios de los 90: River Phoenix. El actor norteamericano murió a las puertas del Viper Room, un club propiedad de Johnny Depp, el 31 de Octubre de 1993, noche de Halloween.

Como si de una película se tratara, los sucesos de aquella noche parecían seguir los designios del mejor guionista hollywoodiense. Phoenix, de tan solo 23 años, probaba las miles del éxito de manera precoz gracias a una serie títulos que le habían encumbrado como uno de los mejores actores de su generación. Especialmente su trabajo en “Mi Idaho Privado” en 1991, había desencadenado numerosos elogios por parte de la crítica.

Phoenix, se había criado con sus hermanos y hermanas, entre ellos el ahora célebre Joaquín, en un ambiente cultural hippie. Pronto empezó a despuntar en el cine. Pero también conoció demasiado pronto las drogas y el alcohol. Muchos de sus compañeros de reparto, coincidieron años más tarde en declarar que el joven Phoenix estaba perdiendo el control de sus vicios y acudía “demasiado perjudicado” a muchos rodajes.

Aquella noche de Halloween, en el club de Johnny Depp, River Phoenix llegó acompañado de su amiga y también actriz Samantha Mathis. Phoenix inició una escalada de ingestión de todo tipo de estupefacientes, incluyendo cocaína y heroína, además de medicamentos como Valium.

Pasada la madrugada, Phoenix se desplomaba a las afueras del local, padeciendo convulsiones que asustaron profundamente a sus amigos y familiares. La llamada de su hermano Joaquín a la policía, desconsolado y nervioso fue, posteriormente filtrada a los medios. Aquí os dejamos este triste documento de un chico que ve como su hermano se está muriendo a sus pies.

También te puede interesar:   BlackBerry lanza teléfono de lujo