El partido que ayer disputó el Real Madrid tuvo una constante que marcó la diferencia en todo momento: Kaká. El Brasileño demostró por qué guarda tantos galardones en su vitrina y regaló al público un gran repertorio de pases y jugadas que no tuvieron más que admirar a pesar de ver cómo su equipo perdía por goleada ante un Real Madrid que, de engrasar bien la máquina, comienza a dar miedo.
La manita que los de Pellegrini endosaron al Borussia de Dortmund comenzó con un pase de tacón de Kaká y un remate espectacular de Granero. Es sólo la primera muestra de lo que este tandem puede dar siempre que se le dé oportunidad. Después llegó otro tanto de Robben, de Higuaín, de Kaká y de Raúl. Este partido podría definir perfectamente lo que será el Real Madrid de la próxima temporada, o lo que todos esperan que sea: una mezcla entre el talento en alza de los jóvenes de la cantera madridista y nacional, la explosividad de los cracks y sabiduría de los veteranos, o lo que es lo mismo: Granero, Kaká y Raúl, por nombrar sólo un ejemplo.