La Fundación Cione Ruta de la Luz Mejora La Visión De Más De Mil Personas En Cabo Verde

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La Fundación Cione Ruta de la Luz mejora la visión de más de mil personas en Cabo Verde

La Fundación Cione Ruta de la Luz desarrolló a final de año una expedición óptica en Praia, capital de Cabo Verde, en colaboración con Equatorial Coca Cola Bottling Company (ECCBC). Durante esta misión de cooperación, se llevaron a cabo 1050 revisiones visuales y se prescribieron 614 gafas para personas con dificultades de acceso a servicios sanitarios básicos. Las actividades se realizaron en el Hospital Universitario Agostinho Neto (HUAN) y en la Asociación de Personas con Discapacidad Visual ADEVIC, con el objetivo de acercar atención especializada a quienes enfrentan barreras económicas y sociales.

La expedición estuvo liderada por cuatro cooperantes: Marta Victoria, Jaime Ballesta, María del Pilar Ortiz y Lorena García. Estos voluntarios contaron con el apoyo logístico y humano del equipo de ECCBC, que desempeñó un papel clave en el éxito de la misión. Además de las revisiones y las gafas prescritas, se entregaron 100 gafas premontadas y 100 gafas de sol, un recurso esencial en una región donde la alta radiación ultravioleta aumenta el riesgo de patologías oculares evitables.

El equipo observó una realidad marcada por la diversidad social de Praia, una ciudad dinámica con una población joven y trabajadora, pero donde la economía informal limita el acceso a servicios de salud visual. Entre las necesidades más comunes identificadas se encuentran errores refractivos no corregidos, como la presbicia, cataratas no intervenidas y diversas afecciones relacionadas con la exposición solar. Además, se destacó la presencia de numerosos menores con problemas de visión que afectan directamente su rendimiento escolar.

María del Pilar Ortiz, una de las cooperantes, resaltó el valor humano de la intervención: «Ha sido una experiencia profundamente enriquecedora tanto a nivel profesional como personal y me ha permitido comprender de primera mano las realidades y necesidades de muchas familias». Esta percepción fue compartida por el equipo local, que colaboró activamente en la acogida y orientación de los pacientes.

Las acciones incluyeron evaluaciones completas de agudeza visual, prescripciones personalizadas y sesiones de sensibilización sobre la importancia del uso de gafas de sol. Durante la misión, se identificó la necesidad de aumentar la cantidad de gafas premontadas y lágrimas artificiales en futuras expediciones, debido a la alta demanda de estos recursos.

Marta Victoria subrayó la calidad del trabajo conjunto y el impacto de la misión en la vida de la población local: «Trabajamos con una organización impecable y con una respuesta local extraordinaria, y comprobar cómo cada gafa prescrita cambiaba la vida de una persona fue realmente emocionante».

El trabajo en la Asociación ADEVIC permitió detectar situaciones de mayor vulnerabilidad, con pacientes de recursos muy limitados y una alta prevalencia de ceguera evitable y baja visión. Jaime Ballesta, otro de los cooperantes, reflexionó sobre los desafíos técnicos de la misión: «Esta experiencia te lleva a los límites de la visión clínica y te enseña lo esencial que es poder ofrecer revisiones básicas en lugares donde la barrera lingüística y la falta de recursos complican todo».

Por su parte, Lorena García expresó el valor humano de la expedición: «Ha sido un viaje lleno de aprendizaje y de humanidad, un regalo poder contribuir a mejorar la visión y, con ello, la vida diaria de tantas personas».

Esta actuación representa un paso más en la trayectoria de la Fundación Cione Ruta de la Luz, que sigue fortaleciendo su colaboración con ECCBC para promover el acceso a la salud visual en comunidades con necesidades urgentes y tratables.