En el año que acabamos de terminar hace panes quince días, la Casa Real ha sido protagonista de muchas portadas de periódicos debido a temas político y sociales. Pues bien, parece ser que se les viene otro problema encima debido a las facturas excesivamente infladas de las reparaciones de sus vehículos.
Resulta que la investigación comenzó cuando un agente dio el chivatazo de que se estaban cometiendo irregularidades con los coches de seguridad utilizados por el Jefe del Estado y su familia, tales como reparaciones no realizadas, reparaciones realizadas cuando no deberían realizarse, etc.
Yo creía que la Casa Real tendría a su servicio un equipo completo de personas cualificadas para arreglar sus coches, pero no, hoy me he enterado de que los llevas a talleres particulares para que sean ellos los que realicen las reparaciones y revisiones pertinentes.
Según el agente que propició la investigación, las dudosas facturas se viene realizando desde el año 2006 y resultan interesantes a ojos de la justicia ya que algunos de los vehículos reparados eran nuevos o estaban en garantía; o simplemente se les cambiaban innumerables piezas por un fallo de apenas una o dos piezas.
Lo peor de todo es que se está investigando la posibilidad de que esas reparaciones hayan sido pagas con dinero proveniente de los impuestos de todos los ciudadanos, lo que equivaldría a una malversación de fondos públicos.
Vía: Motorspain