Durante una reunión extraordinaria de la Junta del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), convocada a petición de Rusia, su director general, Rafael Grossi, informó que hasta el momento no se han registrado daños en las instalaciones nucleares de Irán. Grossi aclaró que “incluidas la central nuclear de Bushehr, el reactor de investigación de Teherán y otras infraestructuras del ciclo del combustible” se encuentran intactas.
No obstante, el director del OIEA advirtió sobre el riesgo de un incidente nuclear en medio de la creciente escalada militar en la región. Subrayó que Irán, al igual que otros países de Oriente Medio que han sido bombardeados, cuenta con centrales y reactores nucleares, lo que intensifica las preocupaciones ante un posible deterioro adicional de la seguridad. Grossi mencionó que países como Bahrein, Irak, Kuwait, Omán, Qatar y Arabia Saudita también han sufrido ataques y que “todos ellos utilizan aplicaciones nucleares de un tipo u otro”.
La situación es especialmente delicada, habiendo acontecido dos días antes una serie de ataques masivos por parte de Estados Unidos e Israel contra Irán. A pesar de esto, el OIEA informó que mantiene “la red regional de vigilancia de la seguridad en estado de alerta”, y hasta el momento no se ha detectado ningún incremento en los niveles de radiación más allá de lo habitual en los países colindantes con Irán.
Ante este panorama, Grossi hizo un llamado a la moderación en las operaciones militares y a la necesidad de mantener abiertos todos los canales de comunicación. Hasta ahora, los esfuerzos por contactar a las autoridades regulatorias nucleares iraníes han resultado en una falta de respuesta. El OIEA continuará monitorizando la situación y está dispuesto a «asesorar y apoyar a nuestros Estados miembros en caso de que surjan impactos en la seguridad nuclear».
Fuente: ONU últimas noticias




