Expertos independientes en derechos humanos denunciaron el jueves una alarmante «campaña de limpieza étnica y anexión» emprendida por Israel en la Cisjordania ocupada, incluidas las tensiones en Jerusalén Oriental. Este patrón de comportamiento, según los expertos, se manifiesta a través del desplazamiento forzado de comunidades palestinas y una escalada de violencia perpetrada tanto por las fuerzas de seguridad israelíes como por colonos, quienes han intensificado el terror en distintas localidades palestinas.
Los autores del comunicado, que incluyen destacados relatoras especiales de la ONU, señalaron que esta crisis se agrava en el contexto de las tensiones regionales entre Estados Unidos, Israel e Irán, así como en el Líbano. En sus declaraciones, resaltaron que la ocupación militar de Cisjordania ha llevado al cierre de la mayoría de los puestos de control desde finales de febrero, lo que ha dificultado el acceso de las comunidades palestinas a sus lugares de trabajo, escuelas y servicios médicos, aislándolas incluso de la asistencia de servicios de emergencia.
Los expertos hicieron hincapié en que miles de familias palestinas han tenido que abandonar sus hogares debido a los ataques sostenidos de los colonos y la destrucción de infraestructuras cruciales, haciendo mención especial al valle del Jordán. Además, expresaron su preocupación por las múltiples denuncias de abusos sexuales a hombres, mujeres y niños palestinos a manos de colonos, un fenómeno que se ve alimentado por un discurso de odio por parte de funcionarios del gobierno israelí.
Entre el 3 y el 16 de febrero, se documentaron al menos 86 ataques de colonos contra palestinos en 60 comunidades. En un incidente particularmente violento el 3 de marzo, grupos armados de colonos junto a fuerzas militares israelíes entraron en la aldea de Qaryut, donde resultaron asesinados dos palestinos y otros resultaron heridos. Según los informes, las ambulancias fueron incapaces de acceder al lugar durante más de una hora debido a los bloqueos impuestos.
También se reveló que algunos colonos han recibido armas y vehículos, lo que pone de manifiesto una colaboración de facto entre el gobierno israelí y los grupos de colonos para facilitar la limpieza étnica en la región. En este sentido, los expertos criticaron las declaraciones del ministro israelí de Seguridad Nacional, Ben Gvir, quien sugirió que los judíos operan con una superioridad legal en Cisjordania mientras que seguía otorgando licencias de armas a los colonos adultos.
Finalmente, los expertos hicieron un llamado apremiante a la comunidad internacional para que actúe y ponga fin a lo que consideran una ocupación ilegal, denunciando que la falta de acción por parte de los Estados ha contribuido a la percepción de impunidad por parte de Israel en sus acciones.
Fuente: ONU últimas noticias


