Las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) han sido acusadas de cometer asesinatos étnicos, violencia sexual sistemática y desapariciones forzadas durante la toma de El Fasher, en Darfur, a finales de octubre. Un informe de una misión de investigación de la ONU ha señalado que estos actos pueden ser considerados como signos claros de genocidio contra las comunidades zaghawa y fur, lo que sugiere un riesgo inminente de nuevas atrocidades en la región.
El informe, publicado recientemente, detalla que se han confirmado al menos tres actos de genocidio, que incluyen asesinatos de miembros de grupos étnicos protegidos y la imposición de condiciones de vida diseñadas para causar la destrucción total o parcial de estas comunidades. El presidente de la misión, Mohamed Chande Othman, explicó que la organización y el respaldo público a las operaciones de las RSF evidencian que los crímenes cometidos no fueron meramente episodios aislados de violencia, sino parte de una estrategia deliberada contra los no árabes en la región.
En el contexto de un asedio que ha durado 18 meses, la población de El Fasher ha sufrido una privación sistemática de alimentos, agua y atención médica, lo que ha debilitado su capacidad para hacer frente a la violencia. El conflicto en Sudán se inició el 15 de abril de 2023, cuando estalló la lucha entre las Fuerzas Armadas Sudanesas y la RSF, y desde entonces, la guerra se ha extendido por el país, afectando gravemente a la población civil.
Las conclusiones de la misión subrayan que la conducta en El Fasher refleja y agrava patrones anteriores de ataques contra comunidades no árabes. La misión ha documentado un patrón de asesinatos y violencia sexual que se ajusta a lo que se consideraría genocidio, argumentando que la intención detrás de estos crímenes es la eliminación de las comunidades zaghawa y fur.
A pesar de las numerosas advertencias sobre el riesgo de atrocidades antes de la toma de poder de las RSF, ninguna de las partes involucradas en el conflicto ha tomado medidas efectivas para proteger a la población civil. La misión hizo un llamado urgente para que la comunidad internacional actúe, asegurando que los autores de estos crímenes sean llevados ante la justicia y que se tomen medidas para prevenir futuros actos de genocidio.
El informe, que se presentará al Consejo de Derechos Humanos de la ONU en febrero de 2026, resalta la necesidad de una protección inmediata para la población civil en medio de un conflicto que se está expandiendo a otras regiones de Sudán.
Fuente: ONU últimas noticias





