En octubre de 2025, el número de solicitantes de asilo por primera vez en los países de la Unión Europea se situó en 62.010, lo que representa una disminución del 28% en comparación con el mismo mes del año anterior, cuando se registraron 86.470 solicitudes. Sin embargo, la cifra muestra un ligero aumento del 6% en comparación con septiembre de 2025, cuando se contabilizaron 58.495 peticiones. Estos datos fueron publicados recientemente por Eurostat.
Además, se registraron 14.495 solicitantes posteriores, cifra que denota un aumento significativo del 80% respecto a octubre de 2024, cuando se contabilizaron 8.075 solicitudes adicionales. A pesar de este incremento, la cifra de octubre de 2025 representa una caída del 10% en comparación con septiembre de ese mismo año, cuando hubo 16.185 solicitantes repetidos.
Los solicitantes de asilo provenientes de Venezuela fueron los más numerosos en octubre de 2025, con 8.140 solicitudes. Les siguieron los afganos con 5.920, los bangladesíes con 3.400 y los sirios con 2.915.
Cuatro países concentraron la gran mayoría de las solicitudes: España, Italia, Francia y Alemania, que juntos recibieron el 74% de todos los solicitantes de asilo por primera vez en la UE. España fue el país que más solicitudes recibió, con 12.885, seguido de Italia con 12.650, Francia con 11.245 y Alemania con 8.815. En términos relativos, el ratio de recién llegados se situó en 13,8 solicitantes por cada 100.000 personas en la UE en octubre de 2025, siendo Grecia el país con la tasa más alta, con 58,1, seguida de Chipre con 33,9 y España con 26,3.
Un aspecto preocupante de estos datos es el número de menores no acompañados que solicitaron asilo; en octubre de 2025, esta cifra alcanzó los 1.710. Entre ellos, los datos revelan que Somalia, Egipto, Eritrea, Afganistán y Venezuela se encuentran entre los países de origen más representativos de estos jóvenes migrantes.
Los Países Bajos se destacaron como el país con mayor número de solicitudes de asilo de menores no acompañados, sumando 350, seguido de Grecia con 325, Alemania con 245 y España con 215. Esta situación plantea interrogantes sobre la capacidad de respuesta de los países miembros de la UE frente a la creciente demanda de asilo y la protección de grupos vulnerables como los menores.





