En el cuarto trimestre de 2025, un total de 117.545 ciudadanos no pertenecientes a la Unión Europea (UE) recibieron órdenes de abandonar un país de la UE. De este grupo, 33.860 individuos fueron devueltos a terceros países tras la ejecución de dichas órdenes. Este dato refleja una reducción del 6,1% en comparación con el mismo periodo del año anterior, aunque contrasta con el aumento del 13% en el número de personas retornadas a terceros países.
Al analizar las cifras en relación con el trimestre anterior, se observa una disminución del 4,4% en el número total de no ciudadanos de la UE obligados a dejar el territorio, mientras que el porcentaje de retornos a terceros países experimentó una ligera caída del 0,9%.
Entre los ciudadanos no comunitarios que recibieron órdenes de salida, los mayores grupos pertenecen a Argelia, con 12.455 casos, seguidos por Marruecos, con 7.385, y Türkiye, con 5.225. En cuanto a las devoluciones a terceros países, Türkiye nuevamente destaca, siendo la nacionalidad más representada con 3.155 retornos, seguida de Georgia (2.390) y Siria (2.105).
Francia, España y Alemania son los países de la UE que registraron el mayor número de órdenes de salida, con cifras de 34.040, 12.380 y 10.720 respectivamente. Del mismo modo, Alemania también lidera las devoluciones a terceros países, con 7.690 casos, seguida de Francia con 3.800 y Suecia con 2.870.
Este panorama revela importantes variaciones en las políticas migratorias y los contextos sociales de los diferentes países de la UE, así como la continua complejidad del fenómeno migratorio en Europa. Las cifras sugieren un enfoque en la regularización y control de la inmigración no comunitaria, aunque el aumento en los retornos podría indicar también un enfoque más estricto por parte de algunas naciones en el cumplimiento de las normativas migratorias.


