“Igualita a mí”, igualita a tantas

Juro que cursaste con este infeliz, el popular de la clase con poca materia gris. Con el paso del tiempo y de las relaciones públicas, el ganador deviene playboy. Alguien es igualita a él. Y este especimen hughhefneriano típicamente argentino, debe asumir su rol de pater familias.

“Igualita a mí”, igualita a tantas 5

Lo más triste es que uno se encariña con este infeliz. Pero cuando evoluciona a otra cosa, porque aprende, su encanto se pierde entre pañales y una ternura que aburre. Traición. Traición al espectador. ¿Es que acaso la familia no puede causar gracia también?

Adrián Suar (Fredy), mujeriego grandulón y sin ataduras, es sorprendido por una hija veinteañera que desconocía, Florencia Bertotti (Aylin). La dupla cómica entretiene, acompañada por Claudia Fontán que conoce de gags. Pero cuando la madre y el novio de Aylin se suman a la escena, es como remar en un mar de dulce de leche repostero.

El director, Diego Kaplan, volvió al ruedo tras dedicarse en los últimos 10 años a la publicidad.

Película para bajar y ver desde la cama, hasta quedarse dormido.

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