La trampa es la siguiente. Estrechó el campo un metro por cada banda; reduciendo los espacios para ambos equipos. Para el futbol del equipo vasco; balones al área, jugadores esperando segunda jugada; los espacios poco importan. Pero para el Espanyol, equipo con una velocidad endiablada arriba, jugadores que buscan el último pase; si suponía un hándicap.
Realmente; creo que el partido hubiese sido el mismo, con 2 metros más o menos. Un buen partido, que acabó en empate y se decidirá en la vuelta. Pero la «idea» ha sido toda una declaración de intenciones. Teixeira Vitienes acertó completamente mandando «repintar» las lineas pese a lo bochornoso de la imagen.