Ahora el debate tiene a uno de esos protagonistas, pero en la otra posición, es decir, Alberto Contador se aprovechó ayer de todo el trabajo que hizo Ezequiel Mosquera, aunque aquí hay que meter a Levi Leipheimer que también estuvo a rueda sin dar un relevo, así que los dos ciclistas de Astaná tuvieron un gregario de lujo que hizo todo el trabajo sucio, por lo que se esperaba que el gallego consiguiera la etapa, como en agradecimiento a lo que había hecho.
Faltando un kilómetro, Alberto Contador atacó, dejando a sus dos compañeros de fuga detrás y consiguiendo entrar en solitario a la línea de meta, por lo que se abría un debate, porque lo lógico y normal que se hubieran dejado ganar para compensar lo que había hecho, pero lejos de eso el madrileño se quería apuntar la segunda etapa y dejar claro que él es el más fuerte.
No sé si hizo bien o no atacando Alberto Contador para conseguir la etapa, pero está claro que ahora mismo el madrileño necesita demostrar a todo el mundo que es el ciclista más fuerte del pelotón, porque no hay que olvidar que la sombra de Lance Amstrong comienza a asomar y no es bueno para el español, por lo que tiene que hacer un examen todos los días.