La crisis humanitaria en Haití ha alcanzado niveles alarmantes, especialmente en lo que respecta a los derechos de los niños. En una reciente sesión del Consejo de Seguridad de la ONU, el Secretario General António Guterres enfatizó la necesidad de una respuesta urgente de la comunidad internacional ante una situación que él mismo describió como una “tormenta perfecta de sufrimiento”.
El entorno en Haití se ha deteriorado drásticamente. La violencia de pandillas ha llevado al desplazamiento de 1,3 millones de personas, de las cuales alrededor de la mitad son niños. Además, más de seis millones de personas requieren asistencia humanitaria inmediata. Guterres también denunció ataques sistemáticos a hospitales y escuelas, así como un aumento preocupante en el número de violaciones sexuales.
Pese a la urgencia de la situación, el Secretario General lamentó que el llamamiento humanitario para Haití haya sido el que menos fondos ha recaudado. Con una necesidad de 908 millones de dólares para asistir a 3,9 millones de personas en 2025, los recursos disponibles apenas alcanzan el 10% de la meta. “Esto no es un déficit de financiamiento: es una emergencia de vida o muerte”, afirmó, instando a los donantes a actuar con prontitud.
La situación de la niñez se ha vuelto especialmente devastadora. En 2024, se registraron 2,269 violaciones graves de derechos humanos contra 1,373 niños, incluyendo asesinatos, secuestros y reclutamientos forzados por parte de grupos armados. Además, se documentaron 566 casos de violencia sexual, de los cuales 160 fueron violaciones colectivas. Guterres pidió a las autoridades haitianas que garanticen la protección de los menores y que implementen un protocolo firmado en 2024 para evitar la detención de niños asociados a grupos armados.
A pesar del panorama complejo, Guterres destacó algunas “señales esperanzadoras”, como la cooperación entre el líder del Consejo Presidencial de Transición y el primer ministro, sugiriendo que hay oportunidades para superar la crisis. Asimismo, hizo un llamado al Consejo de Seguridad para que autorice la creación de una fuerza internacional que cuente con respaldo logístico y financiero de la ONU, y que intensifique las sanciones contra quienes fomenten la violencia.
Catherine Russell, directora ejecutiva de UNICEF, confirmó que Haití se encuentra entre las cinco naciones con mayor número de violaciones graves contra los derechos de la infancia. En 2024, se registraron más de 2,000 casos de transgresiones graves, un incremento del 500% respecto al año anterior. Russell enfatizó la necesidad de que las fuerzas de seguridad prioricen la protección de los niños y lamentó que el acceso humanitario esté siendo restringido, lo que impide que se brinde la atención necesaria a la población.
Por último, la directora de UNICEF afirmó que el personal humanitario enfrenta riesgos significativos al intentar brindar ayuda. En un caso reciente, seis trabajadores de la agencia fueron tomados como rehenes, aunque afortunadamente fueron liberados. A pesar de estos desafíos, UNICEF y el gobierno de Haití han logrado desmovilizar y reintegrar a más de 140 niños en riesgo, lo que resalta la importancia de un compromiso global para garantizar un futuro pacífico y próspero para los niños de Haití.
Fuente: ONU últimas noticias