Guerras Cognitivas: La Gran Empresa y el Nuevo Campo de Batalla en la Ciberseguridad

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El ‘Next-Gen Cyber Security Culture Summit 2026’, organizado por TIER8 e ISMS Forum, tuvo lugar los días 20 y 21 de febrero en Granada, congregando a los líderes en ciberseguridad de las principales compañías del país. La cita se centró en los desafíos urgentes que enfrenta el sector, tales como la guerra cognitiva y la inteligencia artificial generativa, y reflexionó sobre el papel crucial del comportamiento humano en la ciberseguridad.

A pesar de que entre el 80% y el 95% de los incidentes en ciberseguridad son atribuibles al comportamiento humano, las empresas continúan invirtiendo en formación y concienciación para cumplir con la normativa. Este escenario plantea interrogantes sobre la efectividad de estas medidas, especialmente cuando la tecnología avanza rápidamente, a menudo dejando atrás a las personas en su adaptación y comprensión del riesgo. Natalia Jiménez, cofundadora de TIER8, expuso que informar y formar ya no es suficiente, destacando la necesidad de centrar los esfuerzos en el entendimiento humano de los riesgos digitales.

Durante la primera jornada, los asistentes trabajaron en estrategias para mejorar la cultura de ciberseguridad en las empresas, analizando los motivos de los incidentes generados por la ingeniería social y buscando controles no tecnológicos que puedan ser implementados para mitigar riesgos.

Uno de los temas destacados fue la guerra cognitiva, tratado por el periodista Daniel Iriarte. Este concepto hace referencia a la manipulación de audiencias mediante la difusión de información a través de múltiples canales, con el objetivo de que actúen de acuerdo con los deseos del agresor, en este caso, los ciberdelincuentes. Iriarte advirtió sobre el efecto multiplicador de las redes sociales en este fenómeno, donde los algoritmos favorecen la propagación de mensajes engañosos.

El evento también abordó la ciberseguridad en el sector de la aviación. Carmen Arango, comandante en Vueling Airlines, comparó las culturas de minimización de riesgos en la aviación y la ciberseguridad. Arango subrayó que, aunque la tecnología juega un rol vital en la mitigación de riesgos, es la responsabilidad humana la que actúa como última barrera de seguridad. Enfatizó que un accidente no surge de una única causa, sino de una serie de fallos acumulados a lo largo de distintos niveles de control.

La cultura corporativa fue otro eje central del encuentro, liderado por Marta Romo, experta en neurociencia aplicada al bienestar organizacional. Romo destacó que los valores corporativos deben revisarse desde una perspectiva preventiva y no reactiva. En el contexto actual, donde la ciberseguridad se ha vuelto un aspecto crucial para la supervivencia organizacional, es vital que la cultura de las empresas evolucione a la par de las amenazas digitales.

El segundo día del evento se presentó el TIER8 Framework, un nuevo marco de trabajo que ayuda a descomponer incidentes atribuibles al comportamiento humano. En esta sesión, los participantes exploraron cómo el contexto, las motivaciones y los sesgos cognitivos impactan en las decisiones que toman frente a riesgos digitales. Romo cerró la jornada recordando que las decisiones humanas a menudo dependen de factores emocionales y contextuales, lo que puede llevar a incoherencias entre el conocimiento y la acción en situaciones de riesgo. La hiperconexión y la sobreinformación son barreras adicionales que dificultan la toma de decisiones adecuadas en el ámbito digital.