La Federación de Sindicatos Independientes de Enseñanza de Madrid (FSIE Madrid) ha expresado su oposición a la incorporación de profesionales del sector empresarial como docentes en la Formación Profesional (FP), tras su decisión de abstenerse en la votación del decreto que regula este cambio en la Comisión Permanente del Consejo Escolar. Aunque el sindicato aplaude el esfuerzo por crear un sistema de FP «único e integrado» que incluya centros públicos, concertados y privados, advierte que este modelo conlleva peligros significativos para la calidad educativa y la estabilidad de las plantillas docentes existentes.
FSIE Madrid critica que la Administración regional haya elaborado esta normativa sin un diálogo previo adecuado con las organizaciones sindicales, lo que consideran un desprecio a las voces de quienes realmente forman parte del sistema educativo. El sindicato plantea que la figura del «profesional de empresa», que reemplazará al antiguo profesor especialista, podría no contar con la formación pedagógica necesaria para desempeñar efectivamente las funciones docentes esenciales.
Uno de los principales puntos de preocupación para FSIE Madrid radica en lo que ellos denominan el «déficit pedagógico» de estos nuevos contratados. Aseguran que, aunque un profesional pueda tener habilidades técnicas, esto no garantiza su capacidad para enseñar, elaborar programas o evaluar adecuadamente a los alumnos. La introducción de estos expertos podría resultar en una sobrecarga de trabajo «invisible» para el personal docente actual, que deberá asumir cargas adicionales de supervisión pedagógica y burocrática sin el reconocimiento ni la compensación correspondientes.
El sindicato también señala que el recurso a estos profesionales es un reflejo de un problema más profundo relacionado con la pérdida de prestigio de la profesión docente. La escasez de profesores para cubrir plazas en FP, Secundaria y Bachillerato no es un hecho aislado, sino consecuencia de la falta de incentivos y de criterios restrictivos por parte de la Inspección Educativa, que frecuentemente niega habilitaciones necesarias para impartir clases.
FSIE Madrid reclama a la Administración que comprenda que la falta de docentes es resultado de una estructura salarial que no refleja la complejidad del trabajo educativo. Insisten en la necesidad urgente de mejorar las condiciones económicas para atraer talento al sistema educativo, así como en la necesidad de blindar y prestigiar la figura del docente, en lugar de reducir los requisitos de acceso bajo el pretexto de la urgencia. La organización concluye que esta tendencia solo contribuirá a la devaluación social de la labor docente.


