Ford también tiene ganas de incursionar en el mundo de las SUV, y qué mejor forma de hacerlo que a través de este modelo concepto del año 2007 que pretende revolucionar el mercado de los coches de este segmento en la gama media.
Desde un análisis del frontis del vehículo, se puede percatar uno que ya se está repitiendo la parrilla corporativa que de alguna manera se pudo observar en el concepto de coche de lujo llamado Interceptor, el cual justamente carecía de veracidad como para ser realizado hoy en día, sin embargo el concepto Edge analizado ahora, sí posee posibilidades de ser comercializado el próximo año, y es que los focos delanteros, el paragolpes delantero, los arcos de rueda y en general toda la carrocería que le compone es absolutamente factible de fabricar, y lo que es más importante factible de ser acogido de manera abierta por los usuarios.
Las llantas que se le han incorporado son diferentes y se aprecian muy vistosas, a pesar de que es muy probable de que no sean esas precisamente con las cuales se lance un modelo si es que llega a construirse a nivel comercial. El corte de las ventanas es bastante parejo y tiene una característica diferente, que es que empieza de la misma forma como termina, es decir es un corte simétrico, misma cuestión que ocurre con el corte del techo.
El interior del modelo es bastante atractivo, sobre todo el panel de control ubicado en el centro del habitáculo principal. Se puede apreciar un notable trabajo en la construcción de un volante que posee los comandos necesarios como para ayudar al conductor a lograr una experiencia más individualista de lo que otro coche podría lograr. El tablero indicador de velocidad y de revoluciones por minuto se ve muy bien trabajado, y sería interesante ver la iluminación que le han dado para ser utilizado en penumbra. En definitiva este concepto es un verdadero logro y acierto por parte de los americanos, excelente trabajo.