Esta noche brillan las estrellas

Esta noche brillan las estrellas 5

Ya están aquí, los Oscars. Aunque sea la fiesta del petardeo, los vestidos de gala, las buenas caras, los elogios y la burocracia hipócrita, es la noche cinematográfica más esperada del año porque, sea como sea, la estatuilla del Tito Oscar es el más preciado de los premios del año.

Este año hay un buen nivel entre las películas nominadas y puede haber más de una sorpresa en el palmarés. A priori La Red Social y El Discurso del Rey son las que se deben repartir el pato porque son las películas más destacadas del año y porque, básicamente, son las que han ido triunfando en toda la temporada de premios (gremios de críticos, gremios de productores, Globos de Oro, BAFTA, etc.). Mi favorita es la película inglesa de Tom Hooper, pero la condición de semideidad de David Fincher en Hollywood y el hecho de que su película esté basada en el Facebook, además de su magnífica factura, la sitúan como favorita. Ah, y no olvidemos el detalle de que es íntegramente americana.

Destacados los Barça y Madrid de hoy, sabiendo que una fracasará y otra triunfará, el interés está en ver como se reparten la segunda unidad: Cisne Negro, además del Oscar de Natalie, puede llevarse alguna estatuilla más, a pesar de que el filme de Aronofsky no haya entusiasmado tanto en EEUU como en Europa. Los chicos están bien, multipremiada en los Globos de Oro, y The Fighter podrían dar más de una campanada y, finalmente, estará por ver la consideración con la que la Academia norteamericana se ha tomado Origen, película que parece tener reservados los galardones en aspectos técnicos.

La suerte ya está echada, de modo que lo que queda es esperar y ver como se desarrolla la gala, que no se presenta tan interesante como la de los Globos de Oro. Anne Hathaway, la presentadora más joven de la historia, ya ha dejado entrever que será una cosa muy políticamente correcta y que no se va a insultar a nadie. Lástima. De todos modos, hacen buena pareja con James Franco, las promos que han ido saliendo son divertidillas y lo que es seguro es que no se repetirá el coñazo del año pasado, que posiblemente tenga el honor de ser la peor gala de la historia.

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