Dos años después de haber levantado su primer título como campeón de Europa de selecciones, el equipo nacional ha vuelto a revalidar el título, esta vez ante Francia, por un resultado de 98 a 85, con un soberbio partido realizado por nuestros jugadores, sobre todo por Navarro, MVP del torneo.
España fue por delante durante todo el partido, excepto los primeros minutos del encuentro, hasta que la selección engrasó la maquinaria y puso en liza su buen juego.
A pesar de la diferencia final, el triunfo no fue nada sencillo, ya que la selección gala no se rendía, con un gran Parker, autor de 26 puntos, y que no pudo hacer nada ante la superioridad española.
Con este triunfo, la selección se erige como gran dominadora del baloncesto mundial, sin contar a los Estados Unidos.
El próximo año, en la cita olímpica, se esperamos que España se pueda vengar de la derrota sufrida en Pekín frente a los EEUU.