Dada la proximidad de la fiesta navideña, es cuando nos damos cuenta de que las hojas del calendario de nuestra vida se han ido desprendiendo a lo largo del año. La última, aún, permanece colgada en el clavo de nuestra esperanza, quizá, resistiéndose al último embiste de los días que le queda para que ya sea pasado. Un pasado que engrosaría la cifra de nuestra existencia: uno más y, otro menos.
Todo el Universo es para nosotros, la expresión del infinito es el lenguaje de lo finito. La sensibilidad es la capacidad de sentir, reconocer y distinguir los cambios más pequeños y más sutiles. Si estás en el ahora, estás en el infinito.
Son días de hacer un alto, sólo basta disponer de unos instantes. El silencio es una gran bendición. Escúchalo.
Hay momentos en que el Universo nos habla directamente. Sin necesidad de palabras, materializa en nuestro interior intuiciones tan claras como el cristal. Son instantes en que la mente escapa de su cerco cotidiano. Enmudece su monólogo, cesan las pugnas y las ideas cobran otro sentido. Afluyen como joyas y en verdad nos enriquecen, pues nos aportan una visión renovada del mundo. Percibimos entonces el valor de unas palabras, la fuerza que esconde una mirada, la caricia del Sol sobre la Tierra o el vuelo errático de los pájaros. Las sombras dejan entrever los objetos originales.
Bálsamo para la mente herida, afanada a diario en enfocar la existencia desde una posición de superioridad. Instantes mágicos en que no estamos enfocando una charla, leyendo noticias desgraciadas o encarando una tarea cargada de razón.
Por una vez, lo que sucede no adula a nuestro ingenio, no nos otorga más peso que a los otros: sólo nos arranca amor y comprensión. Esos pequeños arrebatos de lucidez son, quizás, el gran poso de la vida, un tesoro inmaterial que no precisa guardián. La felicidad no es un destino al que llegar, sino una forma de viajar.
A todo cuanto he hecho referencia, añadiré una frase de mi admirado escritor Antoine de Saint-Exupéry: “El amor es la única cosa que crece cuando se reparte”.
A TODOS VOSOTROS, FAMILIARES Y AMIGOS OS DESEO PAZ, AMOR Y VENTURAS.