El Volvo C70 es uno de los vehículos que ha logrado generar en el mercado dos sensación que rara vez van de la mano. En primer sentido, estamos hablando de esa idea de lujo que persigue a cualquiera que piensa en él, pero por otro, este coche ha logrado transformarse también en un que posee vigencia en el mercado, más allá de los vaivenes del mismo.
De hecho, el éxito del C70 es tan indiscutible, que se trata de uno de los modelos más vendidos de la firma en la última década, concretamente desde que ha sido lanzado, y que demuestra la confianza que la automotriz le tiene, al lanzar en este caso su versión 2013, de la que vamos a analizar algunas de sus principales características.
Lo primero que debemos tener en cuenta, en este sentido, es que el nuevo Volvo C70 es básicamente un descapotable elegante con un comportamiento sorprendente, partiendo de unas líneas y diseño que como todo lo que lleva la marca Volvo destila elegancia en cada detalle, aunque con la particularidad de que sus elementos de confort y calidad se encuentran incluso por encima de la media de las versiones anteriores, lo que ya es mucho decir.
Sin embargo, como todos los coches, esta nueva alternativa de mercado de Volvo cuenta con algunos elementos que le permiten distinguirse especialmente tanto dentro de la marca, como del segmento. En su caso en particular, hablamos del techo duro retráctil, con lo que podemos tener un cabrio o coupé con sólo segundos de diferencia, ya que su movimiento es completamente automático y tarda sólo 30 segundos en desplegarse.
Ya en lo que corresponde a la motorización elegida para este coche, estamos en presencia de un diésel de 5 cilindros con 2 litros que rinde 177 CV, y que entre sus grandes ventajas registra un consumo muy medido para un auto de esta gama, de apenas 6.4 litros por cada 100 kilómetros recorridos.