No comenzó muy bien el partido, porque los jugadores amarillos salieron algo más relajados que de costumbre y se encontraron con un gol en contra, obra de Saganowski, así que después de veinte minutos de partido la lógica no se cumplía pero hay que decir que el gol era ilegal al encontrarse en fuera de juego, aunque la calidad se hizo notar en esos momentos y primero Rossi y después Capdevilla demostró que no es un zurdo cerrado al conseguir un golazo con la derecha, pero no se podrían ir con el marcador arriba, y es que Enevoldsen empató antes del descanso.
En el segundo tiempo llegó la reacción del míster chileno, puesto que metió en el campo a Joseba Llorente en lugar de un Guille Franco, que estaba muy combativo pero poco afortunado, en cambio el fichaje de este verano si que consiguió batir hasta en tres ocasiones la portería defendida por Zaza, aunque antes de conseguir el triplete de goles vio como Johansson ponía el marcador apretado, 4-3, pero rápidamente, ya que tan solo un minutos después Pires marcaba, por cierto fue otro cambio en el segundo tiempo, así que los cambios dio buenos resultados.
En definitiva, el equipo castellonense demostró e hizo lo que tenía que hacer, que era ganar por goleada al rival «flojo» del grupo, además a pesar de sufrir, cuando quisieron poner la directa no tuvieron excesivos problemas para poner el marcador a su favor.