El Atlético de Madrid deberá jugar el partido de Champions League ante el PSV Eindovhen (26 de noviembre) a puerta cerrada. Así lo ha decidido HOY el Tribunal de Arbitraje Superior (TAS) respondiendo a las alegaciones presentadas por el club blanco tras la sanción final de la UEFA.
La delegación española formada por el generte del club, el asesor jurídico y los jugadores Sinama-Pongolle y Paulo Assunsao (para declarar su versión de los hechos) presentó ayer sus alegaciones ante el tribunal del TAS y la resolución ha sido bastante rápida.
Este tribunal, formado por el italiano Ruggero Stincardini, el español José Juan Pinto Sala y el suizo Ralph M. Zloczowes, ha decidido que la decisión de la Uefa de mantener cerrado el estadio en el próximo partido se mantendrá, sin embargo se anula la amenaza de un segundo partido de clausura del estado en caso de incurrir en nuevos incidentes en los próximos dos años, ya que parece que han tenido en cuenta las alegaciones presentadas por el club y estiman que no hubo insultos racistas. También se ha la multa de 150.000 a la mitad, 75.000.
Sin embargo han decidido no anular el cierre del campo al público porque han resuelto que existieron «severas irregularidades en las medidas de seguridad» y se reservan una explicación más detallada para el futuro.
Conclusión final: multa económica (aunque reducida a la mitad) y un partido a puerta cerrada en el Calderón. Concretamente el del próximo día 26 de noviembre ante el PSV Eindoven, dentro del Grupo D.