A medida que se acerca la última semana de negociaciones en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP29) en Bakú, el Secretario Ejecutivo de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, Simon Stiell, hizo un llamado urgente a los negociadores para que dejen de lado las tácticas dilatorias y se centren en alcanzar un acuerdo financiero que compense a los países más afectados por el cambio climático. Stiell enfatizó que «no podemos perder de vista el bosque porque estemos discutiendo sobre árboles individuales», instando a los delegados a avanzar en cuestiones menos controvertidas rápidamente, lo que permitiría abordar las decisiones políticas más críticas.
La COP29 se inauguró con el objetivo principal de aumentar la financiación para enfrentar los devastadores efectos del calentamiento global. Sin embargo, a pesar de algunos avances iniciales en la regulación del mercado de carbono, las conversaciones sobre financiación climática han sido marcadas por la lentitud y los desacuerdos, con las delegaciones fijadas en sus posiciones en lugar de buscar un consenso.
Stiell alertó que los tiempos de juego político están consumiendo un tiempo valioso, lo que pone en riesgo la negociación de un paquete ambicioso y necesario para hacer frente a la crisis climática. Afirmó que el único camino a seguir radica en la disposición de las partes para trabajar de manera paralela y avanzar en conjunto hacia un terreno común.
En el contexto de las negociaciones, otros eventos en la conferencia abordaron temas cruciales, incluyendo el impacto del cambio climático en la salud, el desarrollo humano y la educación. Un grupo significativo de jóvenes y niños se hizo presente, demandando audazmente ser incluidos en los procesos de decisión relacionados con el clima. Estos jóvenes activistas, apoyados por UNICEF, argumentaron que el cambio climático afecta gravemente su bienestar y futuro, instando a los líderes mundiales a actuar con determinación.
Zunaira, una de las participantes más jóvenes, compartió su experiencia sobre cómo en Pakistán, las inundaciones dificultan el acceso a recursos básicos, impactando particularmente a las niñas. Otros jóvenes activistas también resaltaron cómo el cambio climático ha transformado sus vidas y entornos. Catarina, de Brasil, subrayó la necesidad de que los niños tengan voz en la elaboración de políticas que les afecten, exigiendo una conferencia de la ONU específica dedicada a ellos.
UNICEF ha advertido que menos de la mitad de los planes climáticos actuales de los países consideran a los niños y jóvenes, lo que pone de manifiesto la urgencia de incluir sus perspectivas en la lucha contra el cambio climático. En este sentido, líderes y activistas coinciden en que se deben priorizar los derechos de la infancia y mejorar la resiliencia de los sistemas de salud, educación, agua y saneamiento frente a los retos que plantea el cambio climático.
Fuente: ONU últimas noticias