Tal vez el hecho de que Pau Gasol se haya quedado en Memphis, puede acabar siendo la mejor solución posible. No, no me he vuelto loco (o eso creo). Los proyectos que se le ofrecieron eran mejores a corto plazo sí, pero, ¿y a medio plazo? No eran tampoco muy convincentes: New Jersey o Chicago eran franquicias que se quedaban cojas tras el traspaso de Pau. Los primeros sin Vince Carter ni Jason Kidd; los segundos sin Ben Gordon ni Luol Deng.
Hubiera sido salir del pozo, para caer en la ría. Pero mirando un poco más allá, con los ojos puestos en la próxima temporada (ésta ya no vale para nada), los Memphis Grizzlies pueden terminar siendo una buena opción para Pau. La razón tiene nombre y apellidos: Greg Oden, y será probablemente el nº 1 del draft de 2007.
No sabemos lo que sucederá al término de la presente campaña. Si se repetirá el culebrón Gasol-West durante todo el verano, o las cosas amainarán, o será traspasado sin mayor incoveniente. Pero, como ya anticipé, Memphis puede otorgarle al bueno de Pau más de una sonrisa próximamente, y créanme, se la merece.
Personalmente, y mirándolo por el lado (extra)bueno, ya existe un atisbo de esperanza para Pau en la actual temporada. Mike Miller, el que iba para estrella de la liga, parece haberse picado con el mundo (por los rumores de que el equipo necesitaba un anotador exterior), y está realizando unos números increíbles tras el parón del All-Star Weekend. Está siendo el tirador que se esperaba cuando llegó a la NBA, y que despuntó muy joven en los Magic de Orlando. Así que, un problema menos para Pau en este aspecto, tiene alguien en quien confiar en la línea exterior.
Por dentro, desde que llegó siempre le ha hecho falta un compañero de juego interior, que nunca ha tenido. Wright; Swift; Tsakalidis, no han sido hombres de garantía para quitarle trabajo a Pau en la pintura. Ha tenido en muchas ocasiones que compensar la anotación con el juego sucio, y una estrella de la liga no está para eso. Además, allá en la NBA no lo valoran, sólo les preocupan los dichosos números: triples-dobles; dobles-dobles; 20-10.
Pero el mayor problema de Pau, en lo que se refiere a lo deportivo, puede tener su fin muy pronto, con la llegada del próximo draft. Memphis Grizzlies acabará probablemente como peor equipo de la NBA (que ya es decir), lo que le otorgará un mayor número de posibilidades de poder elegir primero al jugador que quiera, siempre y cuando sea mayor de 18 años.
Está claro que su elección no sería otra que Greg Oden, el pívot más codiciado en los últimos tiempos, y que lo tiene todo para triunfar en la liga. Ahora hablaremos de él. Porque la noticia es que, aunque Memphis no eligiera en primer lugar, tendría muchas probabilidades de quedarse con él. Ya que según fuentes cercanas a las franquicias de la NBA, equipos como Boston; Portland o Charlotte estarían interesados en otro tipo de jugadores, como Kevin Durant o Joakim Noah, lo que liga aún más el futuro de Oden con los Grizzlies.
Se trata de un jugador de 2,13 m. con una tremenda capacidad atlética, y sobre todo unas aptitudes defensivas excelentes, y muy codiciadas hoy en día. Pero es que además no es manco en ataque, por ello no le comparan con Ben Wallace, sino con el mismísimo David Robinson. Con lo que dando pie a la imaginación, podría formar el nuevo dúo de «torres gemelas» con Pau, al estilo de Olajuwon-Sampson o del ya citado Robinson-Duncan.
Lo destacable de Oden para mí es su increíble madurez, a pesar de sus 19 años. A parte de que le miras a la cara y parece mucho mayor (como pasa con Lebron James), muestra una ética de trabajo y una humildad nada comunes para un jugador, que ya tiene megacontratos publicitarios, a pesar de estar todavía en etapa formativa, en la universidad.
Si mejora sus movimientos de espalda al aro, y no vuelve a tener problemas con su rodilla, su tope estará muy alto. Pero que no se preocupe, que si acaba en Memphis, los puntos ya los anotará Pau, él que se limite a coger rebotes y poner tapones.