El papel que desempeñan los veterinarios en los Puestos de Control Fronterizos (PFC) ha demostrado ser esencial para el éxito de las exportaciones agroalimentarias y pesqueras de España. Según Felipe Vilas, presidente del Colegio Oficial de Veterinarios de Madrid (COLVEMA), su labor es crucial para garantizar la seguridad, inocuidad y sanidad de productos alimentarios que entran y salen del país. Este esfuerzo ha contribuido a que España se posicione como el cuarto exportador de productos agroalimentarios y pesqueros de la Unión Europea y el séptimo a nivel mundial.
Desde 2014, las exportaciones españolas de estos productos han crecido constantemente, alcanzando una cifra récord de 70.431 millones de euros en 2023, lo que representa un aumento del 80,2% en los últimos diez años. La consolidación de España como uno de los líderes mundiales en la exportación de alimentos pone de manifiesto la importancia de los veterinarios y su competencia técnico-profesional en los controles fronterizos.
El sistema unificado que se ha establecido recientemente tiene su base legislativa en la Orden PIC/756/2024, de 22 de julio. Este nuevo enfoque ha generado un único equipo inspector que opera de manera integrada, mejorando la coordinación y eliminando duplicidades entre los departamentos oficiales que antes trabajaban de forma aislada. Esta medida busca optimizar el uso del conocimiento y la experiencia de todos los inspectores implicados en el proceso.
Ana Rodríguez Castaño, secretaria general de Recursos Agrarios y Seguridad Alimentaria del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), destaca que este enfoque unificado en los controles fronterizos es vital para garantizar la protección del consumidor y fomentar aún más la internacionalización del sector agroalimentario español. La combinación de esfuerzos y conocimientos hace que los controles sean más completos y eficaces, asegurando que se cumpla con la legislación de la Unión Europea.
En un contexto global desafiante con tendencias hacia la desglobalización debido a la crisis geopolítica actual, el papel de los veterinarios se erige como fundamental para mantener la calidad y seguridad de los productos exportados desde España. Esta labor no solo protege al consumidor final, sino que también fortalece la reputación y competitividad del país en el competitivo mercado internacional de productos agroalimentarios y pesqueros.