Eran muchos los que imaginaban una victoria y una remontada, especialmente Schuster, que sabe que en sus manos se está hundiendo el Madrid, ya que sabía que la única manera de callar las críticas y comenzar a luchar por los títulos era ganando en Pucela, quizás por eso pensó que con la racha de Higuaín tan solo bastaba defender bien, y por eso metió a Javi García en el campo, para tener una contundencia mayor, aunque el esquema de juego, 4-3-3, no era el más apropiado, pero en el primer tiempo se salió con la suya, el equipo no encajó ningún gol y casi no hubieron oportunidades de gol, el problema estaba que en ninguna de las dos porterías.
Aunque todo se vino al traste con el gol de Canobbio, el uruaguayo que estaba fenestrado hace unas semanas, recogió un balón en la frontal y lo coló casi en la escuadra, mientras que tres defensas del Madrid se tiraban al suelo en busca que el balón chocara en ellos, y es que se sabía que si el Valladolid marcaba se llevaba los tres puntos, ya que no había nada de especial arriba, y nuevamente Schuster tampoco improvisó nada, por lo que no sorprendió al rival, y tan solo jugadas lejanas de Raúl e Higuaín, pero Asenjo estuvo acertado y mantuvo la porteria a cero.
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