Hoy es un día que puede ser el principio del fin para el primer año del segundo proyecto de Pellegrini, puesto que tiene media clasificación en el bolsillo, pero no entera, así que todo lo que no sea estar en los octavos de final de la Champions podría significar la despedida del entrenador y unas duras críticas, entre otras cosas porque no seguirían en la máxima competición europea y solo les quedaría la liga para conquistar.
El Madrid no se puede confiar esta noche ante un Marsella que puede darle una sorpresa y más de un susto, porque una victoria por tres o más goles de diferencia les dejaría fuera del bombo,aunque depende de lo que haga el Milan ante el Zurich, pero se supone que los italianos tienen que ganar, lo que está claro que el equipo de Pellegrini no puede especular con el resultado, entre otras cosas es momento de dar un golpe en la mesa y ganar un partido «contra un grande», aunque los franceses no están considerados entre los 16 mejores de Europa.
Con la baja de Kaká, que ya no jugó el pasado sábado ante el Almeria, el técnico chileno debería poner a los mismos jugadores que puso en el Santiago Bernabeu, y más que Cristiano Ronaldo no jugará en Valencia, por lo que tendrá descanso.