Por sorpresa el equipo de Joan Plaza salió a la pista mucho más enchufado que de costumbre, hasta algunos jugadores como Massey o Hervelle conseguían estar al nivel que se esperaba de ellos, aunque la mayor sorpresa fue la efectividad de Louis Bullock, el escolta estadounidense demostró que no está acabado ni mucho menos, que ha comenzado algo flojo la temporada, y consiguió anotar ocho puntos, aunque después se apagó.
Quien estuvo al nivel de siempre fue Felipe Reyes, principal culpable que el Madrid consiguiera la victoria en casa del actual campeón por cuatro puntos, 78-81, y es que el pívot madrileño se peleó una y otra vez contra las torres del equipo ruso, llegando a sacar once personales, cosa que le permitió ir varias veces al tiro libre y con una buena efectividad sumó 19 puntos.
Hay que decir que el encuentro llegó igualado en los últimos minutos, y que Bullock con cinco puntos seguidos consiguió romperlo, tan solo Holden, aquel base estadounidense nacionalizado ruso que anotó la canasta que nos quitó la Eurocopa, intentó recortar distancias, porque la victoria era segura, así que Joan Plaza y los suyos parece que están despertando de un comienzo muy duditativo, y lo mejor de todo, que están a un paso del Top-16.