El ciclita fue suspendido por dos años por culpa de consumir drogas, cortando su progresión como ciclista, además la polémica siempre estaba envuelta sobre su persona, y eso hacía que los debates estuvieran abierto y él no se concetrara en lo que tenía que hacer, además las confesiones que hizo hace unos meses no le han ayudado nada, puesto que «aseguró que se había dopado».
Así que en el próximo libro que escriba el alemán Jan Ullrich sabremos la verdadera historia de lo que le pasó, es decir, si las pastillas fueron drogas o fueron sustancias dopantes, y si realmente la explosión y el descaro que tenía era gracias a su fortalezo físico o era por el dopaje.