«El viejo dejó de leer y se derrumbó. Cuando había empezado a escribir no hizo cálculos de tiempo. Iba a narrar los sucesos de un día, el diecinueve del primes mes del vigésimo cuarto año del rey anterior. Y todavia seguía escribiendo. ¡Cuantas historias oculta un día! Las cosas que al principio creyó obvias se habían vuelto infinitamente complicadas. Los rostros que quiso guardar nítidos en la memoria se habían vuelto lejanos, demasiado lejanos»
Estas misteriosas palabras son casi el final de la vida de Yi Inmong, protagonista de la novela «El Imperio eterno». Su autor, Yi In-Hwa es un representante de la nueva literatura coreana, ganador de varios premios en su país. Relata que cuando tenía once años oyó hablar por primera vez del envenenamiento del rey Chongio en el siglo XVIII. Esa historia se ancló en su mente y le condujo a una investigación histórica. El resultado es esta novela de ficción, basada en ese relato y ambientada en la época.
El protagonista es un bibliotecario de la Academia Real de la dinastía Yi que se ve implicado en una serie de asesinatos misteriosos. La búsqueda de un documento robado es el hilo conductor de la compleja trama palaciega donde la muerte, la traición y las ambiciones afloran de un modo vertiginoso. Los hechos narrados se desarrollan en veinticuatro horas, de madrugada a madrugada.
Yi In-Hwa emplea una técnica , habitual en novelas de misterio como las de Conan Doyle , y logra atrapar al lector. Ofrece una lograda ambientación y un ritmo trepidante , envueltos en ese manto misterioso que ofrece la literatiura oriental. Además de la investigación de los crimenes, el autor fotografía el panorama de la riqueza cultural de Corea a través de citas literarias, reflexiones filosóficas que acechan a los funcionarios de la Corte o la descripción de las distintas facciones políticas que conviven en el Palacio de Changdok . Se observa también el momento en que las influencias occidentales comienzan a infiltrarse en el país. El lenguaje visual que Yi In-Hwa emplea ha llevado esta novela a la pantalla.
Un libro distinto de los habituales que nos permite asomarnos a la cultura coreana en la voz de uno de sus jóvenes narradores.