El hombre necesita comunicarse

Todos hemos oído que «el mejor amigo del hombre es el perro». Yo me atrevo a añadir algo más:»El mejor amigo del hombre es un libro». Sumergido entre sus páginas podemos vivir mil vidas diferentes, nos podemos situar en cualquier época o situación, nuestra imaginación es libre para volar desde la vulgar y monótona realidad a una dimensión donde todo es posible, donde las emociones, los sentimientos, las intrigas, las alegrías de los personajes, nos hacen sentirnos otro de lo que realmente somos, mejores o peores, eso poco importa, porque lo esencial es trasmutarnos en las vidas ficticias, que parecen reales, mientra estamos dento de ellas.

El hombre, desde que inventó la escritura, ha intentado plasmar a través de la literatura, los avatares sociales, políticos, emocionales, culturales, que a lo largo de la historia ha ido viviendo cada generación, cada individuo.

Desde los Cantares de Gesta, pasando por el Mio Cid, por el tenebrismo de la Edad Media, hacia la luz del Renacimiento, pasando por los excesos del Barroco, la crudeza del Realismo o la mística del Romanticismo.

Da igual, la custión es expresar, contar, interpretar la vida de cada época, dar testimonio de lo que ha sido y sigue siendo el devenir de la naturaleza humana.

Toda su grandeza y toda su miseria está ahí, entre las páginas de esos amigos insuperables. Puedes refugiarte en el que más te guste, cuando la alegría te lleva al placer de la lectura, o cuando la tristeza te obliga a buscar olvido en una historia ajena a la tuya propia.

Leer es descubrir lo que sientes, lo que eres, que ya es importante, pero yo diría aún más:RELEER, es ponerte frente aquel que fuiste hace diez, veinte, treinta años y comparate con el yo que hoy está rigiendo tu presente. ¡Se descubren tanatas cosas!, ¿cómo es posible que ésto me gustara entonces y hoy me revuelve el estómago?.

La lectura puede ser un barómetro de nuestra propia evolución a lo largo del pequeño lapsus de tiempo que significa una vida, dentro de la historia del ser humano.

Porque en realidad las pasiones son comunes atodos nosotros: amor, odio, ambición, poder, injusticias, celos…Un ser humano o todos, un contexto social u otro, el siglo XII o el XXI…todo está ahí, al alcance de cualquiera que abra un libro y goce co él…el caso es la cumpir la necesidad humana de comunicación.

 

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