BME, a través de la Bolsa de Bilbao, ha admitido a negociación una nueva emisión sostenible del Gobierno vasco por un importe de 750 millones de euros, que empezará a cotizar el 9 de febrero. Este movimiento, que presenta un cupón fijo del 3,25% a diez años, marca un hito significativo en la financiación sostenible de Euskadi, que con esta décima emisión desde 2018 supera los 6.400 millones de euros en estos instrumentos.
La emisión ha generado una notable demanda, alcanzando casi nueve veces el importe ofrecido, lo que subraya el creciente interés de los inversores en proyectos que cumplen con los principios ESG (medioambientales, sociales y de gobernanza). Desde mayo de 2018, cuando la región llevó a cabo su primera operación en este ámbito, el total de capital recaudado asciende a 6.450 millones de euros.
Diverse entidades financieras han participado en la colocación de estos bonos, entre las que se incluyen Kutxabank Investment, BBVA, Banco Santander, Caixabank, Credit Agricole y HSBC. Tanto BBVA como Kutxabank Investment han ejercido como coordinadores globales de la operación, destacando su importancia en la estructuración de la emisión. Un 63,4% de los bonos han sido adquiridos por inversores internacionales, lo que refleja la confianza en la economía vasca y la creciente importancia de la sostenibilidad en los mercados financieros.
En el contexto más amplio, los mercados de renta fija de BME cuentan actualmente con cerca de 150 emisiones ESG admitidas a cotización, que suman más de 27.000 millones de euros. Además, se registran aproximadamente 30 programas de pagarés, con saldos vivos que alcanzan los 8.600 millones de euros. Esta evolución confirma que la sostenibilidad ha permeado toda la gama de productos de renta fija, que abarca desde pagarés hasta complejas operaciones de financiación para proyectos de energías renovables e infraestructuras de transporte.




