Uno de los equipos que más me ha sorprendido en este comienzo de liga es el nuevo Real Zaragoza de Víctor Fernández. Mientras que algunos entrenadores piensan que el juego de toque y elaborado es el ex-fútbol, el conjunto maño nos sorprende con una clara apuesta por este tipo de juego que, pese a que todavía no es muy regular, nos ha dejado ya algunos momentos de buen fútbol.
Los equipos de Víctor Fernández siempre se han caracterizado por su juego ofensivo pero se le achacaba que no tenía demasiado gol. Teniendo en cuenta que eran equipos modestos como Zaragoza, Betis o Celta, esta crítica me parece pobre. La “pegada” se compra a base de tirar de talonario, y eso sólo lo pueden hacer los equipos más ricos. Me gustaría haber visto al Celta de la época de Víctor Fernández con un delantera tipo Van Nistelrooy-Ronaldo o Eto´o-Ronaldinho.
Aunque no ha tenido la oportunidad de entrenar aún a un grande en España (si entrenó al Oporto post-Mourinho, y ganó la Intercontinental), si se ha intentado rodear siempre de buenos jugadores en sus equipos. El fichaje estrella para esta temporada del Zaragoza ha sido el argentino Pablo Aimar. Pese a ser uno de los jugadores con más talento de la liga, siempre le ha costado mucho asentarse como titular en su anterior club, el Valencia, debido a algunos entrenadores que preferían más el músculo que el talento, y ,fundamentalmente, a las repetidas lesiones que ha sufrido el crack argentino. Estará acompañado de su sucesor en River Plate, Andrés D´Alesandro, que viene de no triunfar en la difícil liga alemana.
De lo que pueden estar seguros en La Romareda este año es que disfrutarán de un fútbol de ataque y bonito, cosa que en algunos estadios no podrán decir lo mismo. Y si no, que se lo pregunten al Bernabéu.