El Estancamiento en la Lucha Contra el VIH: La Necesidad de Mejores Diagnósticos y Acceso a Tratamientos en América Latina

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El combate mundial al VIH se estanca; América Latina precisa mejorar diagnósticos y acceso a tratamiento

A pocos días de la conmemoración del Día Mundial del Sida, que tiene lugar el 1 de diciembre, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF) han emitido una advertencia alarmante sobre la posibilidad de que el mundo regrese a décadas pasadas en su respuesta al VIH si no se toman medidas urgentes. Esto es especialmente crítico para la protección de niños, adolescentes y poblaciones vulnerables en América Latina y el Caribe.

UNICEF ha destacado que los logros alcanzados en las últimas décadas se encuentran en riesgo a causa de recortes en el financiamiento, los cuales han debilitado la capacidad de los países para mantener servicios esenciales. Según proyecciones recientes de UNICEF y el Programa contra el SIDA (ONUSIDA), si las condiciones actuales persisten, se anticipan 1,9 millones de nuevas infecciones infantiles y 990.000 muertes para el año 2040. Lo más preocupante es que si la cobertura de programas se reduce a la mitad, estos números podrían aumentar aún más con 1,1 millones de niños viviendo con VIH y 820.000 fallecimientos relacionados con el SIDA.

Anurita Bains, directora asociada de VIH y Sida de UNICEF, ha manifestado que a pesar de que el mundo estaba avanzando en la lucha contra la enfermedad, la falta de inversores y las brechas persistentes amenazan con revertir esos progresos. Actualmente, solo el 55% de los niños con VIH recibe tratamiento antirretroviral, frente al 78% de los adultos, dejando a 620.000 niños sin tratamiento a pesar de que hoy en día existen medios preventivos y controlables.

Aunque África subsahariana sigue siendo la región más afectada, América Latina y el Caribe también enfrentan retos significativos. La OPS ha señalado que uno de cada tres diagnósticos en la región se realiza en una etapa tardía de la enfermedad, cuando el sistema inmunitario está gravemente comprometido. En 2024, se estimaba que 2,8 millones de personas vivían con VIH en América Latina y el Caribe, con una disparidad notable: mientras el Caribe ha visto una disminución del 21% en nuevas infecciones desde 2010, América Latina ha experimentado un aumento del 13%.

El diagnóstico tardío no solo agrava el riesgo de infecciones oportunistas, sino que también incrementa la mortalidad. De las 38.000 muertes anuales en la región por causas relacionadas con el SIDA, se ha observado una disminución en el número de muertes en los últimos años, pero la situación sigue siendo crítica.

La situación es particularmente grave para los niños y adolescentes. En 2024, se registraron 120.000 nuevas infecciones en niños menores de 14 años, así como 75.000 muertes, lo que equivale a 200 muertes diarias. Entre los adolescentes de 15 a 19 años, el 66% de los nuevos casos de VIH se produjeron en niñas, una tendencia que preocupa cada vez más en América Latina debido a las profundas desigualdades de género.

A pesar de este sombrío panorama, hay motivos para el optimismo. Entre 2000 y 2024, los servicios de VIH han logrado prevenir 4,4 millones de infecciones y 2,1 millones de muertes infantiles. Además, al cierre de 2024, 21 países y territorios han sido certificados por la eliminación de la transmisión vertical de VIH o sífilis.

La OPS ha resaltado la aparición de nuevas herramientas, como una opción de profilaxis preexposición inyectable de larga duración, que podría facilitar el acceso a la prevención para poblaciones jóvenes y grupos en alto riesgo. Además, se están implementando proyectos que buscan reducir la mortalidad por enfermedades avanzadas mediante pruebas innovadoras y un acceso equitativo a tratamientos.

Con el lema «Cero muertes por SIDA en 2030», el 5 de diciembre se lanzará la Alianza Regional para la Eliminación del VIH en América, un esfuerzo colaborativo entre gobiernos, comunidades y organizaciones internacionales que busca coordinar estrategias e impulsar innovaciones.

Las organizaciones han insistido en la urgencia de proteger los servicios para madres, niños y adolescentes, así como en la necesidad de diagnosticar de manera temprana, ampliar el uso de profilaxis previa a la exposición y asegurar tratamientos eficaces. Según advierten, invertir ahora es crucial para evitar un retroceso significativo y avanzar hacia el objetivo de una generación libre de SIDA para el año 2030.
Fuente: ONU últimas noticias