El debate sobre si la piel se acostumbra a las cremas y cosméticos sigue en el aire, y las opiniones de expertos en el sector aportan nuevas perspectivas sobre esta cuestión tan discutida. Las marcas de belleza como Byoode, Dermalogica y Perricone MD han compartido sus conocimientos para esclarecer cómo responde la piel al uso continuado o la interrupción de productos cosméticos.
A lo largo del tiempo, se han popularizado diversas creencias sobre el funcionamiento de la piel: que se acostumbra a las cremas, que se resiente si se dejan de usar, o que incluso reacciona negativamente con problemas como sequedad o manchas. No obstante, las expertas del sector argumentan que la cuestión es mucho más simple de lo que parece. Según Raquel González, cosmetóloga y creadora de Byoode, al interrumpir el uso de un cosmético, simplemente se dejan de cubrir ciertas necesidades de la piel, lo cual no implica una adicción ni un castigo.
Este fenómeno ha sido descrito como «efecto rebote», aunque González aclara que se trata más de una pérdida gradual de beneficios que de una reacción drástica. Mireia Fernández, directora dermocosmética de Perricone MD, apoya esta visión y describe los efectos de dejar un cosmético como un cambio sutil, donde la piel puede mostrar menos luminosidad o más tirantez. Estefanía Nieto de Medik8 lo compara con dejar de hacer ejercicio, donde los efectos positivos se desvanecen con el tiempo.
Otra dimensión de este debate incluye la percepción de que la piel empeora al dejar de usar ciertos productos. Irene Serrano, directora dermocosmética de Dermalogica, asegura que los cambios observados no son provocados por el efecto directo del producto, sino por la ausencia de sus beneficios. En contraste, algunos casos reportan mejoras al dejar de usar productos específicos, lo cual apunta a la importancia de utilizar cosmética adecuada a las necesidades de cada piel.
Además de los factores externos como los cosméticos, Marta Agustí, directora nutricional de Advanced Nutrition Programme, recuerda que la salud de la piel también depende de factores internos como la nutrición y el bienestar general. Suplementos dermocosméticos, aunque no sustituyen la rutina facial, pueden proporcionar un soporte adicional desde el interior.
En conclusión, mientras que algunos defienden la idea de que la piel tiene memoria y puede depender de ciertos productos, los expertos sugieren que es más preciso hablar sobre la pérdida de beneficios al dejar una rutina efectiva. En palabras de Raquel González, tratar la cuestión del «efecto rebote» como un castigo es un error; en realidad, se trata de entender qué aportaba cada producto a la piel y cómo su falta se manifiesta en su apariencia. Así, es fundamental prestar atención a las verdaderas necesidades de la piel y elegir productos que respondan a ellas de manera adecuada.


