Héctor Manuel Montero Rodríguez, un consultor especializado en transformación digital, ha presentado un informe técnico que examina los costos operativos invisibles que pueden surgir de una digitalización mal planificada en pequeñas y medianas empresas. Este documento destaca la importancia de identificar los costos ocultos que, aunque no aparecen en los balances contables, tienen un impacto significativo en la eficiencia operativa, la toma de decisiones y la sostenibilidad a largo plazo del negocio.
El informe, disponible en la página web oficial de Montero Rodríguez, se fundamenta en la experiencia acumulada durante más de diez años trabajando con pymes en sus procesos de digitalización. A través de un análisis de proyectos reales, se identifican patrones comunes que a menudo llevan a que las iniciativas tecnológicas no logren los resultados deseados.
Montero Rodríguez señala que, cuando una digitalización no funciona, el problema rara vez radica en la tecnología misma. En cambio, suele deberse a la planificación y la implementación inadecuada. «Los costos emergen más tarde y son difíciles de identificar», aclara. Según el informe, uno de los principales peligros asociados a una digitalización deficiente es que sus repercusiones se materializan de manera gradual, lo que dificulta la reacción de las empresas. Los problemas no siempre se perciben de inmediato como fallos tecnológicos, sino como una pérdida lenta de eficiencia y control en los procesos internos.
Entre los costos más comunes que enfrenta una pyme tras una digitalización fallida se encuentran la duplicación de tareas, la falta de visibilidad sobre los procesos, la dependencia de herramientas poco integradas y el desgaste que sufren los equipos al adaptarse a sistemas que no se ajustan a su realidad operativa. Montero Rodríguez advierte que, en muchos casos, las pymes intentan solucionar estas disfunciones introduciendo nuevas tecnologías, lo que en realidad puede aumentar la complejidad operativa sin abordar el problema raíz. Esta tendencia afecta no solo a la eficiencia diaria, sino también a la capacidad de tomar decisiones basadas en información confiable.
«Añadir más tecnología a un proceso mal diseñado puede agravar la situación. Sin un análisis previo, la digitalización puede convertirse en una fuente constante de ineficiencia», afirma Montero Rodríguez.
El informe también resalta la identificación de patrones comunes, como la falta de objetivos claros, la ausencia de indicadores de seguimiento y la implementación de herramientas sin un diagnóstico previo de los procesos. Con la publicación de este documento, Montero Rodríguez tiene como objetivo proporcionar a las pymes un recurso que les ayude a prever errores antes de comenzar o expandir sus procesos de digitalización, promoviendo así una digitalización responsable y sostenible, fundamentada en el análisis y la planificación cuidadosa.





