«El cielo a medio hacer» de Tomas Tranströmer»

"El cielo a medio hacer" de Tomas Tranströmer" 7Tomas Tranströmer  es el poeta vivo más importante de Suecia, eterno candidato al Nobel.   Psicologo de profesión,  ha compartido su trabajo con una extensa y profunda obra lírica. Publico su primer libro a los 24 años,  alcanzando gran  éxito, y desde entonces se han sucedido los poemarios en los que se observa una  constante evolucion  pero siempre con unas constantes estilisticas constantes. Ahora se edita «El cielo a medio hacer»  antologia de toda su trayectoria, prologada por Carlos Pardo, que incluye fragmentos de prosa poética, vivencias del escritor y una selección de haikus.

La fuerza y plasticidad de sus imágenes es lo que llama poderosamente la atención como en el poema «Postales negras» : «La agenda llena, futuro desconocido./El cable canturrea la canción popular sin patria./Nieve sobre el mar inmovil como plomo. Luchan/sombras en el muelle./En mitad de la vida sucede que llega la muerte/a tomarle medidas a la persona. Esta visita/se olvida y la vida continúa./Pero el traje va siendo cosido en silencio».

"El cielo a medio hacer" de Tomas Tranströmer" 8Tranströmer  es un poeta transversal a los istmos y experimenta con material surrealista, modernista, etc,  en un proceso depurativo hacia la busqueda de una mayor simplicidad y desnudez. Su lenguaje es elegante desde el punto de vista formal, a la vez que audaz: «el periódico, gran mariposa sucia».

 La mirada de Tomas T.  se dirige de modo especial a  la naturaleza, en complicidad con el hondón del alma humana, de la que es buen conocedor por su profesión. La temática predominante aborda los universales de la poesía:  el dolor, el amor, el tiempo, la muerte, la ausencia…Siempre con el afán de mostrar retratos cotidianos de la realidad cercana, también la geográfica,  con sus poemas Bálticos y sin olvidar  el arte o la música.

Destaca la sensibilidad de sus haikus: «El silencio gris/Pasa, azul, el gigante/La brisa del mar.»

El poeta sufrió una hemiplejia en 1990.  Desde entonces no puede  hablar  pero si  conserva el don de escribir.  Resulta  casi profético el poema «La plaza salvaje» (1979) : «Cansado de todos los que llegan con palabras, palabras, pero no

lenguaje./Parto hacia la isla cubierta de nieve./Lo salvaje no tiene palabras./¡Las páginas no escritas se ensanchan en todas direcciones!/Me encuentro con huellas de pezuñas de corzo en la nieve./Lenguaje, pero no palabras.»

Parece un buen mensaje para todos los escritores.

«El cielo a medio hacer»

Tomás Tranströmer

Nórdica,  2010

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