Tan solo tres días después de despedir al equipo con pitos tres perder por 0-1 contra el Sevilla, los colchoneros han vivido una noche de champions, once años después, y se han olvidado de todo, entre otras cosas porque se ha conseguido la victoria por 2-1 ante el equipo francés del Olympique de Marsella, además la victoria conseguida por el Liverpool ante el PSV hacen que los dos equipos sumen 6 puntos y tengan pie y medio en octavos de final.
Aguirre decidió jugar con Raúl García y Pablo Assunçao en el medio del campo, tras la lesión de Maniche, el cual estaba en el banquillo por petición expresa del entrenador para apoyar al equipo en este encuentro tan importante, y a Banega lo dejó sentado por cambiar algo del encuentro ante el equipo andaluz, y la táctica no le podía salir mejor al técnico mexicano, porque el «ocho» ha echo uno de los mejores partidos vistiendo la camiseta rojiblanca, además de conseguir el gol de la victoria.
Antes de que Raúl García consiguiera el 2-1 definitivo, el delantero argentino Kun Agüero consiguió abrir el marcador a los cuatro minutos, celebrando de una manera impresionante su partido 100 y de paso dedicárselo a su futuro hijo, pero la alegría duró poco proque Niang consiguió el empate, dando un gran susto a la afición colchonera.
El equipo de Aguirre se echó atrás en el segundo tiempo y los cambios no conseguían sacar al equipo y sobretodo mantener el balón fuera del área, a pesar de eso el peligro no era muy excesivo, aunque no entiendo porque Aguirre mantuvo todo el partido al delantero argentino, porque ahora es cuando viene los tres partidos decisivos ante Barcelona, Madrid y Villareal y el Kun tiene que estar fresco, pero todo esto no importa con la victoria y sumar los seis puntos disputados.