Era una advertencia lo que hice hace unos días cuando supe que el Cajasol de Joan Plaza iba a ser el rival del Real Madrid, porque creía que era el peor cruce que le podía tocar al equipo blanco, y es que el entrenador catalán sabe muy bien de que pie cojea algunos jugadores, además de conocer también la afición y la entidad, algo que parece que Messina no ha acabado de entender en este año que llega como entrenador del Real Madrid, porque hoy han vuelto hacer el ridículo ante un equipo que le ha echado más ganas y coraje.
Es triste decir que el mejor anotador blanco es Louis Bullock, porque entre tanto millones y fichajes, siempre están los mismos jugadores sacando las castañas del fuego, porque no ha sido solo el hispano-americano, sino que gente como Felipe Reyes, nueve puntos, o Sergi Llull han dado la cara.
El Cajasol estuvo muy fuerte en defensa, sobretodo después del segundo cuarto, donde no permitieron que los jugadores rivales anotaran más de 26 puntos en 20 minutos, el mejor fue Savanovic con 19 puntos, mientras que Kiskay se quedó con catorce.
La afición blanca se ha ido muy dolida de Vistalegre, ha despedido al equipo con pitos y pañuelos, y es que no se puede entender como un conjunto que está diseñado para pelear por los títulos se quede por segundo año fuera de los play-offs a la primera de cambio.