En el segundo trimestre de 2026, el 54,1% de la electricidad generada en la Unión Europea provino de fuentes de energía renovables, una ligera disminución respecto al 54,3% alcanzado en el mismo periodo del año anterior. Este dato revela una tendencia estable en el uso de energías limpias, a pesar de la leve caída en proporción.
La energía solar se consolidó como la principal fuente de electricidad renovable, representando el 41,6% del total, frente al 37,0% registrado en el segundo trimestre de 2025. El viento se posicionó como la segunda mayor fuente de energía renovable, aportando el 27,7%. Le siguió la energía hidroeléctrica, que contribuyó con un 22,6%. Por otro lado, los combustibles renovables representaron el 7,7%, mientras que la energía geotérmica y otras fuentes sumaron un 0,4%.
Los datos también reflejan disparidades significativas en el uso de energía renovable entre los distintos países de la UE. Latvia lidera esta lista con un impresionante 97,7% de su electricidad proveniente de fuentes renovables, principalmente hidroeléctrica y solar. Le siguen Dinamarca, con un 94,3% generado a partir del viento, y Croacia, donde la energía hidroeléctrica representó el 92,2% de la generación eléctrica.
En contraste, algunos países presentan cifras notablemente más bajas. Eslovaquia se sitúa en la cola del ranking, con solo un 19,8% de su electricidad generada a partir de fuentes renovables, seguida de Chequia y Malta, que reportan un 20,9% y un 24,5%, respectivamente. Estas variaciones destacan la necesidad de un impulso adicional hacia la sostenibilidad en ciertas regiones de Europa.
Con el creciente compromiso hacia la reducción de emisiones de carbono y la transición energética, las cifras de este trimestre evidencian tanto los avances alcanzados como los desafíos que persisten en el camino hacia un futuro más sostenible.


