El 3D empieza a no ser un filón

El 3D empieza a no ser un filón 5

Hoy el Diari Ara de Catalunya publica una noticia en la que habla de un bajón de la taquilla en 3D a EEUU. Piratas del Caribe 4, el último gran estreno en este formato, sólo ha vendido el 47% de las entradas para salas en 3D y otra película como Kung Fu Panda 2, que se presumía exitosa en este sentido, sólo tuvo un 45% de entradas vendidas para el 3D. La caída es notoria, teniendo en cuenta que la media hace pocos meses era del 60% y las cifras actuales tienen en tensión a las grandes majors que para este verano tienen preparados hasta 16 grandes estrenos en formato gafa-molesta.

De todos modos, hay que decir que esto son cifras del box office americano y que en Europa el 3D todavía está cosechando buenos números, aunque personalmente no creo que aguante mucho más. El periódico apunta como causas de este declive el hecho de que el efecto novedad ya ha pasado y el robo elevado precio de las entradas respecto al formato normal. Yo añadiría que, además, todavía no se sabe aprovechar el 3D más allá del “te tiraremos cosas de vez en cuando a la cara para que impresione y te vayas a casa contento”. Mal. El 3D cundía en películas como Avatar e incluso en Thor, porque pese a estar desaprovechado en la mayor parte del filme, realmente logra introducirte en un universo estéticamente espectacular y la sensación adrenalítica en las secuencias de acción se acentúa.

El problema es que lo que abunda es grabar la película y luego convertirla al 3D, mal otra vez, porque rodar en 3D supone un nivel de exigencia mucho mayor, ya que hay que controlar muy bien la profundidad, los actores tienen que saber situarse al milímetro y el equipo técnico tiene que tener los planos perfectamente calculados para rodar prácticamente lo justo. El trabajo cambia mucho y los resultados se notan porque el formato responde a un motivo artístico que suma a la película, no como una maniobra de márqueting para sacar más dinero, que lamentablemente es lo habitual.

Y el cuarto motivo es el de las gafas. Es demasiado incómodo para lo que obtienes a cambio. Yo porque no llevo gafas de normal, pero la gente que entra en la sala con gafas sobre gafas no se como pueden aguantar todo el rato.

Hasta aquí mi nueva rajada para el 3D, los que seguís el blog asiduamente supongo que ya sabréis que tengo cierta cruzada personal contra la estafa que supone. Si se os ocurre algún otro motivo por el cual creéis que el 3D apesta, especular sobre si va a pasar de moda o no, o incluso defenderlo, ahí tenéis los comentarios. ¡Mojaros un poco!

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