En la etapa de hoy no era propicia para los sprinters, así que se suponía que se iba a formar una escapada de muchos ciclistas y uno de estos se iba a llevar la victoria, por eso desde el primer momento todo el pelotón comenzó a tirar fuerte, en especial el equipo de Astaná que no quería dejar a ningún ciclista peligroso irse con el grupo, todo esto venía ayudado por el puerto de segunda categoría que había en los primeros kilómetros.
Al final un grupo de doce ciclistas consiguieron escaparse, en los que estaban dos del Euskatel, Igor Martínez, uno de los que son «desgraciados», es decir, de esos que siempre están al cañon y no consiguen rematar la jugada, y Alex Anton, que realizó todo el trabajo sucio y que al final se vio recompensado con el maillot amarillo para su compañero, mientras que ahí también estaban Zandio del Caisse D’Espargne, el velocista Greg Van Avermaet que fue el más listo de todos y aprovechó el trabajo de los demás para conseguir la etapa, por delante de Rebellin y Flecha.
Una de las curiosidades de la etapa estuvo en la parte de atrás, cuando quedaban pocos kilómetros y se veía que el maillot amarillo lo iba a perder Leipheimer en detrimento de Igor Martínez, y como el CSC y Caisse D’Espargne no querían que lo perdiera, se pusieron a tirar como locos, bajando la ventaja de más de siete minutos a 6:42, aunque no fue suficiente, entre otras cosas porque ciclistas del Euskatel se metían por en medio para impedir el ritmo de caza, buscaban parar el grupo y no permitir que el objetivo de estos dos equipos se cumpliera.
En definitiva, nuevo cambio de líder, Igor Martínez, y ahora el Astaná podrá descansar en etapas de este estilo, aunque dentro de poco lo tiene que llevar Contador en su poder y no soltarlo.