El recibidor es mucho más que una simple entrada en una vivienda; es el primer gesto arquitectónico que define cómo una casa se presenta y cómo protege la intimidad de sus habitantes. Elegir entre un recibidor abierto o cerrado no es una decisión meramente estética, sino que implica considerar la funcionalidad, el estilo de vida y la coherencia espacial. DmasC Arquitectos, un estudio de arquitectura con sede en Madrid, especializado en diseño a medida y enfoques innovadores, analiza esta elección clave desde la experiencia, la funcionalidad y la perspectiva del usuario. Para ellos, entrar en casa es también una declaración de intenciones.
En términos de diseño, un recibidor abierto ofrece continuidad, luminosidad y un espacio que fluye con la vida diaria. Al eliminar barreras visuales, se multiplica la sensación de amplitud, especialmente en viviendas urbanas o de planta compacta. Este tipo de recibidor se integra directamente con el salón o las áreas comunes, favoreciendo recorridos fluidos y una convivencia más social. Además, al no compartimentar, la luz natural se expande desde las estancias principales hasta el acceso, creando un ambiente luminoso y acogedor. Estéticamente, este enfoque funciona muy bien en arquitecturas limpias y contemporáneas, donde el orden visual y las soluciones de almacenaje discretas son esenciales. Sin embargo, esta opción exige coherencia espacial, ya que al quedar expuesto, todo se ve y todo cuenta.
Por otro lado, un recibidor cerrado ofrece intimidad, orden y control. Este diseño permite separar la calle del hogar, creando un filtro psicológico y térmico que protege la vida interior. Además, facilita la gestión del desorden cotidiano, ya que abrigos, bolsos o zapatos quedan contenidos sin invadir las zonas nobles de la casa. Desde el punto de vista climático y acústico, un recibidor cerrado actúa como un colchón frente al ruido, el frío o el calor exterior. También propicia un ritual de entrada más pausado, reforzando la sensación de refugio al descubrir la casa progresivamente. Esta opción es versátil funcionalmente, ya que puede incorporar armarios, bancos o piezas de transición bien diseñadas.
DmasC Arquitectos, dirigido por un equipo multidisciplinar con una trayectoria brillante en proyectos residenciales, comerciales y de oficinas, aborda cada diseño con creatividad, funcionalidad y un enfoque moderno. Su filosofía se basa en la cercanía, la experimentación y la investigación, buscando siempre ofrecer soluciones innovadoras que mejoren la calidad de vida de las personas. El estudio trabaja mano a mano con cada cliente, asegurando un proceso fluido donde el diálogo abierto y riguroso es la clave, controlando tanto el presupuesto como los plazos de ejecución para garantizar un servicio fiable y una experiencia satisfactoria.
Para DmasC Arquitectos, cada proyecto es una oportunidad para transformar ideas en espacios y espacios en bienestar. Su compromiso con el diseño a medida y la vanguardia les permite crear soluciones que no solo responden a las necesidades de sus clientes, sino que también elevan su calidad de vida. En un mundo donde el hogar es más importante que nunca, cada detalle arquitectónico cuenta, y el recibidor es, sin duda, uno de los más significativos.




