Esto de la condición física lo digo por el escocés Andy Murray, que llegó a la semifinal como claro favorito, pero se le notaba muy cansado, tanto que sus golpes no eran tan efectivos como en los anteriores torneos, y al final ha caído ante un sensacional Nikolai Davydenko, que se tuvo que sobreponer a una pequeña torcedura en su pie izquierdo, al final 7-5 y 6-2, y una sorpresa en la final.
En la otra semifinal el partido estuvo mucho más interesante entre el francés Gilles Simon, que también recibió atención médica por problemas en las cervicales durante el segundo set, y el serbio Novak Djokovic, y es que este encuentro se decició en el duodécimo juego del último set, y eso que el francés había conseguido romper anteriormente el servicio de su rival y poner el marcador 5-5, pero no pudo dar la sorpresa y acabó cayendo.