Hondarribia vuelve a vestirse de gala para celebrar una nueva edición de la Semana del Pintxo Medieval, un evento que se ha convertido en referencia dentro de la reinterpretación contemporánea de sabores históricos. Del 29 de mayo al 7 de junio, esta encantadora ciudad del Cantábrico invita a locales y visitantes a un recorrido culinario excepcional que fusiona patrimonio, historia y gastronomía.
La propuesta se desarrolla en el marco del casco histórico y el barrio de La Marina, y cuenta con la participación de ocho establecimientos que ofrecen pintxos elaborados exclusivamente con ingredientes que ya se encontraban en la Península Ibérica antes del descubrimiento de América. La Semana del Pintxo Medieval es un evento organizado por el Ayuntamiento de Hondarribia en colaboración con la Red de Ciudades y Villas Medievales, y busca unir la riqueza cultural e histórica con la creatividad culinaria.
El punto de partida de este viaje sensorial es la Puerta de Santa María, la antigua entrada principal a la localidad. Aquí comienza un recorrido que lleva a los participantes por Damarri kalea, donde el Batzoki presenta el ‘Bakailu Lore’, un pintxo de bacalao y coliflor creado por Ousman Sarr y Milagros Pimentel. La ruta sigue por Kale Nagusia con Tatapas, que ofrece ‘Entre redes y trigales’, un lingote de atún rojo con risotto de trigo sarraceno de la mano de Adur Arrieta.
En Denda kalea, Danontzat presenta ‘Lamiak arrautza’, un pintxo inspirado en las míticas figuras vascas, creado por Gorka Irisarri. En la emblemática Plaza de Armas, Mika ofrece un ‘Bocado medieval’ con carne especiada sobre pan rústico, elaborado por Mikaela Pop. Finalmente, en la Gipuzkoa plaza, Badia presenta ‘Altxa porru!’, un pastel de puerro envuelto en papada ibérica creado por Maitetxu Roteta y Julieth Pinzón.
El recorrido gastronómico continúa en el pintoresco barrio de La Marina. En Zuloaga kalea, Enbata sorprende con ‘Bola de dragón’, una bola de arroz rellena de yema de huevo de José Benito Cabrera. También en la zona portuaria, Itxaropena propone ‘El bokado del vikingo’, un brioche relleno de costilla de ternera firmado por Khristian Lijó. La experiencia concluye con ‘Delicia del reino’, un milhojas de solomillo con manzana reineta de Trinidad Odriozola en Hondar.
Hondarribia ha consolidado su lugar como referencia en la cocina medieval en miniatura, complementando su oferta gastronómica con una rica propuesta cultural y patrimonial. Además del premio al Mejor Pintxo Medieval, el público también podrá votar por su pintxo favorito en el Premio del Jurado Popular, entrando en el sorteo de una degustación.
La Semana del Pintxo Medieval es una razón más para visitar Hondarribia y disfrutar de una escapada de fin de semana que ofrece más que solo paisajes impresionantes: una fusión de tradición, historia y sabores que promete deleitar todos los sentidos.


