La aventura europea del Sevilla llegó a su fin. Todo se fue al traste. Ha ocurrido lo mismo que hace dos años frente al Fenerbahçe y ayer se volvió a repetir la misma historia. Finalmente, el CSKA de Moscú consiguió el pase a cuartos de final de la Champions League tras ganar por 1 – 2.
Todos los sevillistas salieron a ganar y a sentenciar la eliminatoria, prueba de ella fue la ocasión fallada de Luis Fabiano a pase de Navas en el minuto 3 de juego. La lucha y la entrega se transformaría en tranquilidad y confianza con el paso del tiempo, mientras tanto los rusos tampoco hacían mucho por molestar a Palop, Honda disparó por primera vez a los 25 minutos.
Tras unas cuantas ida y venidas, el CSKA encontró petróleo tras un saque de esquina cuando Necid remató con facilidad dejando a Dragutinovic por el camino. El miedo empezó a merodear por Nervión pero a la jugada siguiente al gol ruso, Perotti consiguió marcar el empate con un disparo suave y colocado.
En la segunda parte, Jiménez dio entrada a Kanouté – para mí acabado – para mantener la presión y la intensidad. Jesús Navas en constante peligro para la saga moscovita conseguía centrar una y una otra pero sus compañeros no llegaban nunca a tiempo. El japonés Honda, de lanzamiento directo, conectó un tremendo zapatazo que Palop no consiguió bloquear e introdujo en su portería. Ya se acabó todo y tras el 1 – 2 el Sevilla no se consiguió recuperar a tiempo ni con la entrada al campo de Negredo y Adriano. Tras el pitido final, la afición hispalense pidió la cabeza del técnico Manolo Jiménez. Una pena para el conjunto español.