La situación humanitaria en Colombia está atravesando un deterioro alarmante en varias regiones del país, consecuencia de la intensificación de los enfrentamientos entre grupos armados no estatales. Según la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU, los civiles en departamentos como Cauca, Nariño, Guaviare, Arauca, Chocó y Norte de Santander se están convirtiendo en víctimas de homicidios, secuestros y severas restricciones a su libertad de movimiento, quedando atrapados en medio del conflicto.
La violencia ha recrudecido notablemente, especialmente en la región del Catatumbo, cerca de la frontera con Venezuela. En los primeros días de enero, los enfrentamientos entre facciones armadas resultaron en la muerte de más de 60 civiles. Miles de personas han sido forzadas a desplazarse o a vivir confinadas en sus hogares, lo que ha restringido su acceso a servicios básicos y a asistencia humanitaria.
Un portavoz de OCHA resaltó que «nuestros colegas humanitarios están profundamente preocupados por los ataques repetidos contra los servicios médicos en Cauca, Valle del Cauca y Norte de Santander, que han dejado a comunidades enteras sin atención esencial».
Simultáneamente, la crisis climática ha exacerbado las necesidades humanitarias en el país. Las fuertes lluvias han causado deslizamientos de tierra e inundaciones en diversos departamentos. Un caso alarmante es el de la zona rural de Buenaventura, en la región del Pacífico, donde las inundaciones han dejado a más de 15.000 integrantes de pueblos indígenas en una situación urgente, sin acceso a refugio, agua potable, atención sanitaria y alimentos.
La ONU y sus socios humanitarios están trabajando con las autoridades para coordinar la respuesta y mejorar el acceso a la asistencia, pero los recursos disponibles son insuficientes para hacer frente a la magnitud de la crisis. El Plan de Respuesta Humanitaria 2025 para Colombia, que prioriza las necesidades más graves, solo ha recibido una cuarta parte de los 342 millones de dólares que se requieren. Para 2026, la comunidad humanitaria solicita 384 millones de dólares con la meta de asistir a 2,6 millones de personas, aunque actualmente 6,9 millones de colombianos necesitan urgentemente ayuda. Esta brecha de financiación amenaza con dejar a millones sin el apoyo vital necesario para sobrevivir en un entorno cada vez más marcado por la violencia y los desastres naturales.
Fuente: ONU últimas noticias





