En 2023, se reportaron 9,4 millones de colmenas en las granjas de la Unión Europea, lo que supone un incremento de 1,3 millones (+16%) en comparación con 2020, cuando había 8,1 millones. Este dato, sin embargo, sólo representa una parte del total de colmenas en la región, ya que las estadísticas sobre la estructura de las granjas solo registran las colmenas ubicadas en ellas.
Italia lidera la lista de países europeos en cuanto a número de colmenas, alcanzando casi 1,9 millones en sus granjas, seguida de cerca por Rumanía, que cuenta con 1,7 millones, Grecia con 1,2 millones y Bulgaria con 1 millón.
En el análisis por países, se observa que en 12 de los estados miembros de la UE el número de colmenas ha aumentado desde 2020. Italia es el país con el crecimiento más notable, añadiendo 822.490 colmenas, lo que representa un asombroso aumento del 79%. Por el contrario, ha habido una disminución en 10 países, siendo Hungría y España los que más han experimentado caídas, con 152.110 y 131.440 colmenas menos, respectivamente.
Las abejas desempeñan un papel crucial en la polinización de diversos cultivos, adaptándose a diferentes climas y sobreviviendo a las temperaturas más frías mediante la conservación de reservas de miel durante el invierno.
La divulgación de estos datos coincide con la celebración del Día Mundial de las Abejas, que busca crear conciencia sobre la importancia de las abejas y otros polinizadores para la salud del planeta y de sus habitantes. En este contexto, en 2023 la Comisión Europea presentó «Un nuevo pacto por los polinizadores», como respuesta a la preocupante disminución de los insectos polinizadores en Europa. Esta iniciativa revisa el Programa de Polinizadores de la UE de 2018 y responde a la Iniciativa Ciudadana Europea “¡Salvemos a las abejas y a los agricultores!”.
El renovado pacto establece acciones que deben llevar a cabo la UE y los países miembros para revertir la disminución de los polinizadores para el año 2030. Esta iniciativa complementa la Regulación de Restauración de la Naturaleza y es parte fundamental de la Estrategia de Biodiversidad 2030.

