El Ayuntamiento de Barcelona ha dado un paso significativo hacia la transformación urbana al formalizar un acuerdo con la constructora COPISA. Este contrato, fechado el 16 de enero, tiene como finalidad la ejecución de la pacificación de tramos de las calles Pere IV y Avenida Icària en el distrito 22@. Con un alcance de 15.434 metros cuadrados, este proyecto promete convertir estas importantes vías en un entorno más accesible, sostenible y verde.
La obra, que se espera esté completamente finalizada en un plazo de 14 meses, busca facilitar la movilidad no motorizada y mejorar la calidad de vida tanto de los residentes como de los visitantes. Se planea la construcción de un carril bici de 2,3 metros de ancho, que conectará el barrio de Poblenou con el Guinardó, brindando una alternativa de transporte limpia y eficiente. A su vez, se ampliarán las aceras hasta un ancho de 4,60 metros, favoreciendo así la accesibilidad peatonal.
El proyecto también se enfocará en la creación de zonas verdes que contribuirán a la mejora de la calidad del aire y a la integración de la vegetación en el entorno urbano. Se implementarán carriles exclusivos para autobuses, garantizando un transporte público más eficiente. Asimismo, se mejorará la conectividad del área mediante la creación de tres ejes verdes en los cruces principales, como los de Badajoz con Doctor Trueta, Pujades y Almogàvers, así como la restricción del tráfico en las cercanías de la Escola Voramar.
COPISA, reconocida por su amplia experiencia en proyectos de infraestructura urbana, ha sido seleccionada para llevar a cabo esta intervención, asegurando cumplir con los plazos y estándares de calidad establecidos por el Ayuntamiento. Este esfuerzo es solo el principio de un ambicioso plan de renovación que transformará el distrito 22@ en un referente de sostenibilidad y modernidad, donde la movilidad, la accesibilidad y el respeto al medio ambiente serán los cimientos de su desarrollo.
Tras la finalización de esta primera fase en 2027, se iniciará la segunda que abarcará un tramo adicional de 12.986 metros cuadrados, posicionando al distrito como un modelo de ciudad sostenible para el futuro. Este proyecto no solo promete mejorar la infraestructura urbana de Barcelona, sino también enriquecer la calidad de vida de sus ciudadanos.





